Homenaje de la Masonería Argentina a Domingo Faustino Sarmiento en el 128º aniversario de su muerte

El Gran Maestre de la Gran Logia de la Argentina de Libres y Aceptados Masones y el Honorable Consejo de la Orden hacen llegar su homenaje al gran maestro de América, Domingo Faustino Sarmiento, en otro aniversario de su paso a la inmortalidad.

Sarmiento fue un adelantado de su tiempo, una voz profética que se alzó contra la tiranía  que se enseñoreaba en nuestro país en los largos años de luchas civiles. Fue la pluma aguda que regó su tinta sobre el terreno fértil de una prensa libre. Fue un humanista trascendental que impulsó el sistema lancasteriano de educación para lograr una mayor igualdad, a través de una educación para todos.

Si se piensa en la figura del un hombre renacentista en la historia argentina, se nos viene inmediatamente a nuestra mente la figura de Sarmiento, cuyos ideales se vieron plasmados en la organización del Estado Argentino.

Iniciado en 1854 en la Logia Unión Fraternal de Chile, dos años más tarde, fundaría en Buenos Aires la Logia Unión del Plata Nº 1. Durante el gobierno de Bartolomé Mitre, viajó a los Estados Unidos en misión diplomática oficial, pero también como representante de la Gran Logia y el Supremo Consejo Grado 33 para la República Argentina. A dos semanas de asumir la primera magistratura, en el banquete ofrecido por la Gran Logia al presidente electo, Sarmiento anuncia su separación temporal de la Orden mientras se desempeñe como primer mandatario. Al concluir su mandato presidencial, Sarmiento vuelve a la Masonería Argentina, llegando a ser en 1883, Gran Maestre de la misma.

Lejos del mármol y del bronce, la figura de Sarmiento está más vigente que nunca en la construcción de nuestra República, en los ideales de unión, libertad y oportunidades para todos.