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Discurso del Gran Maestre con motivo de los 152 años de la Gran Logia de la Argentina de Libres y Aceptados Masones


Buenos Aires, 19 de Diciembre de 2009 e.·. v.·.

Jorge ClaveroSi entendemos que la solidaridad es saber qué espera el otro de mí, y así actuar en consecuencia, puedo afirmar que la Masonería Argentina, solidaria y comprometidamente, actuó en consecuencia de acuerdo a la necesidad que tenía la sociedad en sus diferentes momentos.

Y aquí estamos en la primera década de este siglo con el mismo ímpetu de siempre: contribuir en la construcción de una sociedad más justa, fraterna y solidaria. A este objetivo global nosotros lo intentamos de estructurar a través de distintos planos: la construcción personal del masón, la incidencia en la sociedad y el promover valores y saberes que moldeen esa realidad mejor.

En el plano individual, vale recordarlo, el masón trabaja en los talleres de ideas,  que son las logias, sobre el pensamiento humano, sabiendo que su única materia prima es el hombre. El ideario masónico es más que una escuela filosófica y muy distinta en ciertos aspectos a las escuelas convencionales. Pero para dar idea de su conformación, mencionaré algunas particularidades que la definen:
Su sistema ideológico no es estático, se adapta a las revoluciones del pensamiento y a la evolución de la cultura y de la ciencia.
Su forma de actuar no da margen ni cabida para consignas ni obediencia ciega ni órdenes imperativas.
La Masonería busca en cada uno de sus miembros la solidaridad de los valores intelectuales éticos y estéticos para lograr la consistencia armónica de la conducta.

Entonces, el masón, hombre libre y comprometido con su tiempo, se convierte en un ciudadano dispuesto a actuar donde se requiera, apoyándose en la objetividad y construyendo soluciones racionales. Por eso, el masón es un hombre ético y un constructor de solidaridad, que puede actuar en los más diversos campos, desde la cosa pública hasta en el área de la salud, la cultura y las ciencias sociales.

En cuanto a la incidencia en la sociedad, consideramos que los hombres de la Masonería, de diversos pensamientos políticos pero unidos por la tolerancia, pueden llegar a una síntesis para encontrar soluciones al conjunto, porque provenimos de una de escuela iniciática, humanista, filantrópica,  y por sobre todo de búsqueda de la verdad.

Tenemos diversos hombres que trabajan en los más relevantes puestos de trabajo de la sociedad, sin embargo comenzamos a trabajar en nuestro propio “Observatorio de la Ciudadanía”, desde donde los masones junto a distintas organizaciones sociales y a través de tareas interdisciplinarias seguiremos elaborando y estudiando todo lo que sea de mejor aplicación en materia de políticas públicas en favor del ciudadano.

Un párrafo aparte merece el concepto del laicismo, al que entendemos, ante todo, como un concepto político que no se agota en el tema educativo, que si bien es de suma importancia, se le deben añadir cuestiones tales como la planificación familiar, la educación sexual, la situación de género y la lucha contra el SIDA; cuestiones que han de valorarse no sólo confesionalmente, sino desde un multilateralismo científico, social, cultural y de salud pública.

En síntesis, consideramos al laicismo como el mecanismo idóneo para el desarrollo y el Progreso de la sociedad. Porque garantiza gobiernos civiles apoyados por decisiones políticas de un pueblo elector, porque respeta  la decisión individual de los ciudadanos, porque evita la confrontación entre grupos políticos y religiosos y por sobre todo porque permite un  desarrollo social armónico con estricto respeto a los derechos humanos. En esto los masones trabajamos a través del “Observatorio del Laicismo” y del Instituto Laico de Estudios Contemporáneos, conjuntamente con todas las masonerías latinoamericanas.

Sin embargo, a pesar de estar en una sociedad laica, que contempla un desarrollo armónico, advertimos con preocupación que a 25 años de la restauración democrática en el país, como lo expusimos en nuestra Carta Abierta del Congreso de Villa Giardino, “hay una incapacidad del Estado y de la sociedad civil en dar respuestas a las demandas ciudadanas, al igual que en el cumplimiento de los derechos humanos de primera y segunda generación (derechos civiles y políticos, y los derechos económicos, sociales y culturales, respectivamente”).

En esa misma Carta, producto de tres días de deliberaciones de muchos masones de todo el país, dijimos que “observamos que aún se está en deuda con la solución de problemas sociales que nos negamos a definir y aceptar como estructurales, sino que deben ser atendidos desde una ética política que respete una ciudadanía plena, activa e inclusiva, donde los valores predominantes sean la justicia, la ecuanimidad, la paz y el bien común general, en un clima de concordia y búsqueda de consensos mínimos desde donde aspirar a otros mayores, construyendo así el país republicano que anhelamos”.

También consideramos dentro del anhelo republicano, como modelo de gobierno y la democracia como forma de vida, que conlleva no sólo el cumplir con las leyes escritas, sino con aquellas que están dentro de la ética y del buen hacer, pero que no están escritas.
Esto viene a cuenta de la corrupción. Esta deformación de la conducta humana a favor propio y contra el conjunto, siempre existió. La cuestión de fondo es entender que deben construirse y consolidarse los mecanismos para combatirla.

Es cierto que existen leyes y organismos que trabajan en este sentido, pero observamos con preocupación que hoy “la condena social” contra el que cometió un acto de corrupción casi no existe o es mínima.

Esta “falta de condena social” se observa cuando se apela a cualquier argucia para no pagar un impuesto, cuando se aplaude en la vida cotidiana a personajes que son populares a pesar de ser prototipo de actividades delictivas o por lo menos éticamente cuestionables, lo cual nos lleva al aserto popular que categoriza de modo diferente a quien “roba pero hace”.

Nos resistimos a convalidar esta conducta social, porque degrada y lleva a cierta paridad entre el valor de lo que está mal y de lo que está bien.

Por eso estamos convencidos que la Masonería en sus 300 años de historia formal en el mundo, y de casi 200 años en la Argentina, sigue siendo lo nueva buena al mantener inalterables los principios de hacer el bien en pos de la sociedad, consolidar y defender la ética republicana y sostener, siempre, el compromiso con el prójimo.

Saber que esos principios permanecen vigentes en el tiempo, frente a la “instantaneidad” que nos ofrece este presente, nos hicieron comprender la necesidad de adecuarnos a los tiempos que corren y difundir nuestro mensaje a través de los medios de comunicación social.

Por esto, no fue raro observar recientemente que el mensaje de la Masonería estuvo en los principales medios de comunicación, tanto en Internet, por radio, la televisión o la gráfica.

Hablamos de los problemas y desafíos que hoy se presentan a la sociedad en general. Por supuesto que tienen soluciones de diferentes campos, multidisciplinarias. Sin embargo, creemos que una de las respuestas donde se debe poner mayor hincapié es en la educación.

Y en este punto nosotros hablamos desde la experiencia, porque fuimos constructores de ese fenómeno de educación popular e inclusiva como lo fue tanto la Ley 1420 de Educación Libre y gratuita como la Reforma Universitario del año ’18.
Todos los que estamos hoy presentes en esta sala somos hijos de esa educación. Porque la educación laica, pública y gratuita fue y sigue siendo una herramienta de equilibrio social, movilidad social, desarrollo económico e integración.

Y una mayor educación sin dudas que también hace mejores personas, porque inyecta valores y principios que actúan contra la deformación de la conducta humana, como es la corrupción. Porque genera riqueza y desarrollo para elaborar la inclusión de todos aquellos hermanos que están hoy en el terreno de la pobreza.

Sabemos que en las últimas décadas tanto gobiernos dictatoriales como políticas foráneas implementadas por gobiernos democráticos debilitaron a la educación pública, pero entendemos que aún conserva parte del esplendor de herramienta de nivelación social.

Por esto, trabajamos fuertemente con las universidades públicas con el fin de desarrollar Cátedras de Libre Pensamiento; fomentar con becas el estudio de los mejores promedios e incidir en los planes de estudio, con el objetivo de mantener el faro de la enseñanza pública, laica y gratuita como elemento de equilibrio y progreso de la sociedad argentina.

A modo de cierre, quiero decirles que seguimos trabajando en nuestros talleres de ideas la inquietud del pensamiento y de la acción, porque los masones, como tales, no irrumpimos a la vida pública en corporación, sino cuando se hace necesaria nuestra acción conjunta para atemperar los espíritus y fijar la senda del progreso dentro de la fraternidad y la convivencia humana.


Angel Jorge Clavero
Gran Maestre

 


   

Discurso del Gran Maestre con motivo de su instalación


Buenos Aires, 24 de junio de 2008 e.·. v.·.

    Muy Respetables Ex Grandes Maestres, Muy Respetables y queridos hermanos que integran las delegaciones de Potencias Masónicas que nos visitan, Ilustre y Muy Poderoso Soberano Gran Comendador  del Supremo Consejo Grado 33 para la República Argentina, Autoridades de la Gran Logia Unida de Inglaterra, Distrito Sur, División Sur, Representantes del Santo Real Arco de la República Argentina, Respetables, Venerables y Hermanos todos.
 

    Deseo comenzar mi mensaje expresando fervientemente que no lograremos reformar, consolidar y llevar al éxito a nuestra institución mediante la prédica vacía, la sola mención de sus virtudes o de sus valores morales o ufanarnos solamente en el provecho que encierran sus lecciones. Para lograrlo necesitamos del alto sentido de responsabilidad de cada uno de nosotros, para establecer un serio compromiso personal con nuestras Logias, con la Gran Logia y con la sociedad en general, y necesitamos además la práctica personal y eficiente de esos valores éticos que mencionamos y predicamos, haciendo que inspiren nuestra conducta para con nosotros mismos, nuestros Hermanos, nuestros semejantes y la sociedad toda.

    En primer lugar cada uno debe explorar y definir en la intimidad de su conciencia y en forma simplificada “la responsabilidad” y los “valores éticos que debe tener un verdadero y auténtico masón, un masón de excelencia”.


    Para ello, será necesario definir de una manera muy breve los conceptos de masonería y de masón a la luz del estado actual de la sociedad y nuestros conocimientos.

  Entendemos la masonería como una asociación de carácter mundial, iniciática, filosófica, filantrópica, ecléctica, formadora de hombres éticos y libres, y progresista que procura fomentar entre sus adeptos el amor a la verdad, el estudio de la moral universal, de las ciencias y de las artes y que desarrolla en el corazón humano, sentimientos de admiración y calidad, de tolerancia religiosa y de  ayuda a los deberes de la familia.  Que no admite dentro de si y trata de exterminar en lo posible en la sociedad los odios de raza, los antagonismos de nacionalidad, de opiniones, de creencias e intereses.

   Que exterioriza la fraternidad y por ello anhela unir a todos los hombres por los lazos de la solidaridad y procura en fin, mejorar la condición social del hombre por todos los medios lícitos, pero muy especialmente por la instrucción, la educación, el trabajo y la beneficencia.

    Por ello el masón es y  o deber ser un ciudadano universal, inspirado por sus ideales, íntegro, probo, serio, virtuoso y honrado. Que debe dedicar todos sus esfuerzos a la defensa de todos y cada uno de sus hermanos y de la humanidad toda, que debe conocer la clase de adversarios  que debe combatir, dentro y fuera de la Institución, como lo aprende durante los tres viajes de la iniciación: los enemigos de la virtud, del bien y del progreso humano.  Y sabe que no ha de faltarle el valor y la constancia necesaria para salir adelante en su empresa, para hacer que reine la verdad, la justicia para todos, y el progreso científico y moral al que tiene derecho la humanidad, que gradualmente camina pretendiendo un mundo mejor, más razonable y progresista.

    Conscientes de nuestra responsabilidad y con el amor y la dedicación que tenemos todos y cada uno de nosotros, si anhelamos que proyecte su influencia benéfica en la sociedad, debemos comenzar ahora nuestra tarea  sin demoras.

 
 
A tal fin, pasaré a explicitar algunas de las medidas a aplicar en nuestro mandato.

  • La instrucción masónica en  los tres grados será prioridad fundamental. Por ello, desde el Concejo de la Orden se monitoreará el cumplimiento de los programas de instrucción en cada uno de los Talleres. Asimismo se apelará a la responsabilidad de las Cámaras de Tercer Grado para que elijan de entre sus miembros, para dignatarios y oficiales a los hermanos que se encuentren en mejores condiciones de idoneidad, tiempo  y compromiso masónico.
  • Los Grandes Vigilantes emularán al Concejo de la Orden en lo referente a la metodología de la instrucción de sus respectivos Grados.  Para ello trabajarán muy en contacto con la Academia de Estudios Masónicos como órgano generador de ideas, desarrollando cursos breves de instrucción en los tres grados simbólicos.
  • Un organismo dependiente de la Gran Secretaría - cuyo responsable será el Subsecretario de Publicaciones - deberá crear y organizar la Biblioteca Masónica Virtual, al alcance de todas las Logias de la República Argentina.  Esta Biblioteca Virtual ofrecerá para su difusión informática los rituales y manuales, trabajos confeccionados por los Hermanos de los Talleres y toda bibliografía que sea dable difundir, a la que tendrán acceso con una clave los Hermanos según su respectivo grado. 
  • Se realizarán todos los esfuerzos necesarios para que la Academia  Masónica siga desarrollando una labor descollante de excelente nivel,  comparable a las logias de investigación del extranjero, con la finalidad de profundizar los estudios acerca de la historia de la francmasonería en nuestro país, de sus ritos, liturgias y relaciones con la Sociedad, con la finalidad de que esta tarea a su vez coadyuve a establecer nuevos contenidos de la instrucción en los distintos grados, así como para  que estos estudios contribuyan a asesorar al Gran Maestre y al Consejo de la Orden en los distintos temas en los que resulte imprescindible una toma de posiciones en cuestiones de actualidad.
  • Se propiciará desde el Consejo de la Orden la realización de tenidas conjuntas entre las distintas Logias, varias veces al año,  para promover la comunicación y la relación fraternal entre los Hermanos de la Obediencia, las que deberán planificarse y publicitarse con anticipación para dar tiempo a su debido conocimiento por todos los posibles interesados.
  • Se impulsará la creación de Colegios de Venerables Maestros Instalados en cada una de las zonas masónicas existentes y adonde las distancias y/o la idiosincrasia local lo haga conveniente.  Se propiciarán cuerpos de subzonas para el mejor cumplimiento de los enunciados para los  que fuera creado este importante organismo.
  • En ejercicio del deber primordial de fraternidad que debe inspirar a los Hermanos de la  Obediencia, deberá prestarse especial atención al acercamiento y relación fraternal entre los distintos cuerpos originales que integran la masonería argentina:  La Gran Logia de la Argentina de Libres y Aceptados Masones y el Supremo Consejo del Grado 33 del Rito Escocés Antiguo y Aceptado para la República Argentina.
  • En Ejercicio también de la fraternidad que reúne a los masones como miembros de una sola familia, constituye una prioridad mantener y fortalecer las relaciones amistosas con los otros institutos que integran la masonería en la República Argentina: El Gran Capítulo del Real Arco para la República Argentina y la Gran Logia Unida de Inglaterra, Distrito Sur, División Sur, invitándoles a compartir nuestras celebraciones y Tenidas Blancas.
  • El contacto con los masones de Provincias será de especial interés de este gobierno. Para ello una vez al año en cada zona masónica se realizará un Congreso del Simbolismo en alguna ciudad de la misma, para aumentar el contacto con los Talleres de cada zona, y dando especial énfasis en las tareas de educación e instrucción masónica.  Asimismo,  se viajará con los Grandes Dignatarios y las Logias y Hermanos que deseen colaborar para realizar los fines de semana encuentros en cada Ciudad para trabajar en los tres Grados Simbólicos.
  • Viajarán también representantes de la Academia Masónica, quienes expondrán sobre los distintos grados.  Con estos encuentros fraternales lograremos unir a la familia masónica, a través del esfuerzo y el trabajo consciente, docente y mancomunado alrededor de temas que nos conciernen como masones, pensando siempre que debemos agrandarnos y consolidarnos interiormente como masones y como Institución para enfrentar el desafío que nos plantea la profanidad.
  • Se tenderá a iniciar una política de acercamiento a los Hermanos que por diversas causas se han separado de la regularidad.  El diálogo serio y responsable con ellos para acercarlos nuevamente a la Gran Logia será prioritario, en este sentido la Gran Maestría no tendrá reparo en dar el puntapié inicial como gesto de humildad
  • Para contribuir a la vocación filantrópica de nuestra Institución se convocará a un concurso de proyectos con la finalidad de lograr que el Hogar Bernardino Rivadavia  vuelva a cumplir acabadamente con sus históricos fines.
  • Se pondrá especial énfasis en las relaciones de la Institución con la sociedad, tanto en las áreas gubernamentales como en las organizaciones intermedias y la opinión pública.  Se utilizarán todos los medios a nuestro alcance para difundir nuestros principios, con la finalidad de contribuir a una sociedad mejor y más justa.  Desde el Consejo de la Orden se deberá procurar  los medios más idóneos para que nuestra Institución recupere cada día mas espacios en la sociedad.  Debe entenderse que el énfasis en los principios éticos, la instrucción masónica y el contacto e inserción en la sociedad profana son de importancia fundamental para esta gestión.
  • Se prestará especial atención a la conmemoración de las fechas patrias que indican nuestros Reglamentos Generales, como así también a todo evento de trascendencia social y política como lo son la Reforma Universitaria del 21 de junio de 1918, el Día del Librepensamiento, el  Día Internacional de la Tolerancia, piedra angular de la acción y prédica de la Francmasonería, el Día del Laicismo y de la Libertad de Conciencia, etc.
  • Para el contacto con la sociedad profana y a los efectos de extender la influencia de la Orden se continuará con los Organos que ya tiene nuestra Gran Logia, como son la Revista Símbolo y Símbolo Net, dándoles el apoyo y la proyección que sean requeridos. Asimismo se alentará y apoyara la realización de tenidas blancas en fechas especiales.
  • Se creará un observatorio de la laicidad, similar a los ya existentes y patrocinados por algunas Grandes Logias, que integrados por Hermanos idóneos en los respectivos temas y tendrá a su cargo el análisis de los contenidos de la educación y de la instrucción pública, y el monitoreo de los avances que se realicen a favor de la educación laica en los colegios públicos.  También se creará un observatorio de la ciudadanía, integrado de manera similar al anterior, que tendrá por finalidad revisar constantemente los cambios que se produzcan en la sociedad profana y que afecten los derechos del ciudadano.
  • Asimismo, esta gestión estará abierta para recepcionar  todas las inquietudes de las Logias en general y los Hermanos en particular que contribuyan al bien general de la Orden, especialmente en lo referido a reformas al marco de la legislación vigente para crear nuevos institutos, o reformar sistemas de representación y condiciones que coadyuven al mejor funcionamiento de nuestra Gran Logia de la Argentina.

    Para concluir queridos hermanos, intramuros reivindicaremos la logia como el ámbito al que acudimos para mejorar y ampliar nuestros conocimientos y formar nuestra personalidad y el Templo adonde confluyen las interioridades y, en el que el sentimiento de pertenencia se torna solidario, mediante el uso del ritual que nos conduce y ordena.

   Con este método masónico, fundado en la relación personal entre hermanos podremos emprender con seriedad la tarea de reflexión y especulación moral e intelectual que proyectará nuestra Institución hacia el futuro.

   Y extramuros hacia la sociedad profana, como lo hemos hecho hasta hoy,  defenderemos la República como estructura de gobierno y la democracia como estilo de vida, la división de poderes, el laicismo en materia de educación, pero no como negación de las religiones sino por el contrario un laicismo positivo que contemple a las religiones para la esfera privada de los hombres.

    Propenderemos hacia una Masonería productora de consensos en la sociedad, como lo fuera en tiempos pasados, defensora del humanismo laico y de unión entre los hombres. Sujeta al Rito, a la Regularidad Masónica y por sobre todo apegada a los valores de ética y fraternidad, que son su piedra angular.

    En lo personal comprometo mi tiempo y mi esfuerzo, junto a ustedes, para que esta cátedra de moral y escuela de librepensamiento que es la Masonería siga cumpliendo su rol en este tiempo y en los tiempos porvenir.


Muchas gracias.

 

M.·.R.·.H.·. Angel Jorge Clavero

Gran Maestre.