Pablo Lázaro, Gran Maestre de la Masonería Argentina: “La tendencia humana es imaginar conspiraciones donde hay discreción”
La sede de la Gran Logia local abre sus puertas con visitas guiadas que recorren sus templos, símbolos y espacios históricos; su máxima autoridad explica qué hay detrás del halo de misterio que todavía rodea a la institución, cómo funciona y qué lugar ocupa hoy en la sociedad argentina
En diálogo con LA NACION, el Gran Maestre de la Masonería Argentina, Pablo Lázaro, explica el sentido de la iniciativa: “La apertura regular de la sede al público forma parte de una decisión institucional reciente: mostrar la Masonería tal como es, quitarle dramatismo al mito y permitir que la sociedad conozca un edificio histórico, una tradición de pensamiento y una institución viva”.
Más allá de esta apertura reciente, la figura del masón suscita hasta hoy innumerables intrigas en el imaginario popular.
“Este histórico halo de misterio relacionado con la masonería viene de varios factores: la antigüedad de sus símbolos, la reserva de sus rituales, la persecución histórica sufrida en distintos países y la tendencia humana a imaginar conspiraciones donde hay discreción. Pero reserva no es secreto oscuro. La Masonería no es clandestina: tiene autoridades, sede, personería, actividades públicas, biblioteca, conferencias y hoy también visitas guiadas”, sostiene Lázaro, quien se unió a la Gran Logia de Libres y Aceptados Masones cuando tenía apenas 24 años. Ingeniero informático, fanático de la ciencia y apasionado por la tecnología, lejos de la solemnidad del templo, su trayectoria profesional haber sido director de Investigaciones del Ciberdelito del Ministerio de Seguridad de la Nación entre 2018 y 2020.
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Pablo Lázaro
M.·.R.·.G.·.M.·.
Presidente de la Gran Logia Argentina
