Queridos Hermanos:
Al llegar al final de este año intenso y exigente, es tiempo de reflexión y balance. No ha sido un año sencillo para la sociedad ni para las instituciones, pero una vez más la Masonería Argentina demostró su capacidad de permanecer firme, activa y comprometida con sus principios, aun en contextos de fragmentación, polarización y conflicto.
2025 fue un año complejo, pero también un año de logros compartidos. Logros construidos colectivamente por más de catorce mil Hermanos que, a lo largo y a lo ancho del país, sostienen día a día la obra masónica con trabajo silencioso, convicción y fraternidad. Fortalecimos nuestra presencia federal no solo en número, sino en territorialidad real, presencia institucional y capacidad de acción.
En este sentido, quiero destacar dos hitos especialmente significativos. Por un lado, el trabajo institucional serio, sostenido y dialogado que permitió la participación activa de la Masonería en el proceso de reforma de la Constitución de la Provincia de Santa Fe. Gracias a ese compromiso, Santa Fe es hoy una provincia constitucionalmente laica, consagrando en su artículo tercero un principio histórico que la Masonería ha defendido desde sus orígenes.
Por otro lado, este año pudimos cumplir un anhelo largamente esperado: Jujuy, que era la última provincia del país sin templo masónico, cuenta hoy con su espacio propio. Aquella promesa asumida en campaña se transformó en realidad gracias al esfuerzo colectivo y al compromiso federal de nuestros Hermanos, completando así la presencia institucional de la Gran Logia en todo el territorio nacional.
Celebramos además un nuevo aniversario de nuestros 168 años de actividad ininterrumpida, reafirmando que la Masonería Argentina no es una institución del pasado, sino una organización viva, dinámica y comprometida con su tiempo y con la sociedad.
Este año profundizamos nuestro encuentro con la comunidad, abrimos nuestros templos, impulsamos actividades culturales, educativas y solidarias, y estuvimos presentes allí donde fue necesario tender una mano. Porque creemos en una Masonería visible, activa y comprometida con el bien común.
Nada de esto habría sido posible sin el trabajo incansable de los Oficiales de la Gran Logia, de nuestros colaboradores y, sobre todo, sin la fraternidad puesta en acción frente a las dificultades y la adversidad.
Al amparo del Solsticio de Verano, que nos invita al recogimiento y a la renovación, anunciamos que 2026 será el Año de la Fraternidad como medio para la Libertad. Porque la libertad sin fraternidad conduce al egoísmo, y la igualdad sin fraternidad conduce a la imposición. Solo la fraternidad permite que ambas convivan en armonía y con sentido humano.
Que el nuevo ciclo nos encuentre practicando la fraternidad como método, como acción y como compromiso cotidiano. Cuando el mundo divida, unamos. Cuando el mundo grite, dialoguemos. Cuando el mundo oscurezca, seamos Luz.
Reciban todos ustedes un fraternal saludo y mis mejores deseos.
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Pablo Lázaro
M.·.R.·.G.·.M.·.
Presidente de la Gran Logia Argentina
