A comienzos del siglo XIX, las logias fueron espacios donde circularon ideas que desafiaban al orden colonial: libertad, igualdad, soberanía popular.
Muchos protagonistas de Mayo estuvieron vinculados a esos círculos de pensamiento que, en silencio, ayudaron a construir el clima intelectual de la revolución.
Porque antes de cambiar la historia… alguien tuvo que animarse a pensarla.