¿Sabías que la Masonería? Habla de transformación hace 300 años.
La transformación masónica no es mágica. Es un proceso sistemático de autoconocimiento y crecimiento personal.
Como la piedra bruta, que se convierte en piedra pulida, el masón trabaja en su propio perfeccionamiento a través del estudio, la reflexión y la fraternidad.
Este trabajo se desarrolla mediante métodos tradicionales y disciplinas específicas que han sido transmitidas a través de los siglos.