Roque Saenz Peña
Figura singular de la historia, este hermano masón fue Presidente de la Nación después de haber rechazado una candidatura para evitar la competencia política con su padre, Luis Sáenz Peña.
Figura singular de la historia, este hermano masón fue Presidente de la Nación después de haber rechazado una candidatura para evitar la competencia política con su padre, Luis Sáenz Peña.
Estudió sucesivamente en varios colegios y atendió tareas contables en un comercio de su familia. Pasó luego a un saladero a cargo de su padre, en San Nicolás. Sus lecturas de Rousseau y el temor de que llegaran a oídos de su tío Juan Manuel de Rosas hicieron que su familia lo enviara a Europa y Oriente durante tres años. A su regreso, se alistó en el ejército de la Confederación y, después de Caseros, volvió a Europa junto a su padre y su hermano. Compartieron la travesía hasta Brasil con Domingo Faustino Sarmiento.
De familia entrerriana, vivió desde niño en Honduras entre Mario Bravo y Bulnes, en el barrio porteño de Palermo. En su adolescencia se relacionó con publicaciones anarquistas, entre ellas La Protesta. Colaboró en el diario La Tribuna y en la revista Caras y Caretas.
La Masonería Argentina recuerda hoy a tres masones que honran la historia de América Latina.
La Masonería Argentina recuerda hoy a su querido hermano masón Florentino Ameghino que solo vivió 57 años.
Si bien nació en Montevideo (1875), escribió en Argentina la mayor parte de su producción teatral representada generalmente por los Hermanos Podestá.
El fundador de la Cruz Roja tuvo una reconocida militancia masónica. Nació en el seno de una familia inclinada a las obras filantrópicas por encima de la acumulación de bienes.
La Masonería Argentina recuerda hoy a su hermano Carlos Pellegrini, Presidente de la Argentina cuando debió completar el mandato de Miguel Juárez Celman entre 1890 y 1892.
Bartolomé Mitre prestó señalados servicios a nuestro país y a la Masonería Argentina. Ejerció como periodista e historiador, fue militar, diplomático y legislador, traductor de Dante Alighieri, numismático, publicista, Gobernador de la Provincia de Buenos Aires y Presidente de la Nación.
Padre de su hijo homónimo, integrante de la Generación del ’80, nació en la estancia familiar en San Pedro; estudió en el Colegio de Ciencias Morales junto con Juan B. Alberdi, a quien lo unió una estrecha y prolongada amistad.